LA GUERRA DE MALVINAS: UNA MIRADA PSICOSOCIAL

La guerra de Malvinas, ocurrida en 1982, fue un conflicto bélico que tuvo un impacto profundo en la sociedad argentina, afectando la salud mental, emocional y física de los soldados y la sociedad en su conjunto. El estrés postraumático, la depresión y los trastornos de ansiedad fueron comunes entre los veteranos, quienes también enfrentaron el abandono del Estado y la sociedad, una vez finalizada la guerra. La falta de reconocimiento y apoyo a los veteranos intensificaron estos traumas, afectando a siete de cada diez veteranos, contribuyendo a un sentimiento de desilusión y frustración, y desencadenando en una alta tasa de suicidios, similar a la cantidad de caídos en combate.
La culpa del superviviente: la sensación de culpa por haber sobrevivido o no poder ayudar a otros rompe la conexión emocional con el entorno.
La Guerra de Malvinas fue un ejemplo de cómo la REALIDAD SOCIAL puede ser construida y manipulada a través de la comunicación. El gobierno militar intentó crear una narrativa que justificara la guerra y motivara a los soldados a luchar.
Desmalvinizaciòn y silencio: El intento de ocultar el conflicto y a sus protagonistas, generó un profundo aislamiento y estigmatización social hacia los ex combatientes.
La derrota y la falta de reconocimiento a los soldados contribuyeron a un sentimiento de humillación y traición en la sociedad argentina. La identidad nacional se vio afectada ya que muchos argentinos se sintieron avergonzados y desilusionados con su país.
Una guerra provoca una desorganización profunda en la sociedad, rompiendo VÌNCULOS familiares, comunitarios y sociales debido a traumas, desplazamientos, desconfianza y duelo. Los vínculos no solo se rompen en el presente, sino que el impacto psicosocial se transmite a generaciones futuras.
Jesica Tavella – Agrupación HIJOS

